viernes, 31 de agosto de 2012

La magia de la sensación



Esta vez comparto un poema de Amado Nervo, escritor -señalado así pues se dedicó a la poesía y a la prosa- mexicano, quien realmente se llamaba Juan Crisóstomo Ruiz de Nervo y Ordaz. ¿Razones para elegir el texto? Ninguna en especial, salvo el darlo a conocer. Su simpleza transporta y provoca cierta catarsis. O acaso, ¿nunca les ha tocado sentirse de tal forma? ¿Les ha atravesado el ámbito físico la magia de esa sensación?


El Primer Beso
Amado Nervo
Yo ya me despedía.... y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
«Hasta mañana», susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.

Salí a la calle alborozadamente
mientras tú te asomabas a la puerta
mirándome encendida y sonriente.
Volví la cara en dulce arrobamiento,
y sin dejarte de mirar siquiera,
salté a un tranvía en raudo movimiento;
y me quedé mirándote un momento
y sonriendo con el alma entera,
y aún más te sonreí... Y en el tranvía
a un ansioso, sarcástico y curioso,
que nos miró a los dos con ironía,
le dije poniéndome dichoso:
-«Perdóneme, Señor esta alegría.»

miércoles, 29 de agosto de 2012

De visita por el Infierno


A continuación pongo a su disposición un texto escrito por el británico William Blake -de acuerdo a ciertos críticos el más grande artista de Inglaterra, pues además de ser poeta era pintor y grabador-, quien hacia fines del siglo XVIII y comienzos del inmediatamente próximo -a razón de la lógica- se mostró interesado por temáticas místicas, seguramente por alguna lectura de La Divina Comedia de Dante Alighieri, poema épico sobre el cual realizó una serie de acuarelas. La imagen de la derecha es una de ellas llamada, precisamente, "El Infierno de Dante".

Proverbios del infierno
William Blake, de "El Matrimonio del Cielo y el Infierno"
El cuerpo muerto no venga injurias.
El acto más sublime consiste en poner a otro ante ti.
La necedad es el atuendo de la bellaquería.
La vergüenza es el atuendo del orgullo.
Las prisiones se construyen con piedras de Ley;
los lupanares con ladrillos de religión.
Ningún pájaro se remonta demasiado alto si lo hace con
sus propias alas.
Un cuerpo muerto no venga injurias.
El exceso de tristeza ríe; el exceso de alegría solloza.
La Locura es el manto de la Bellaquería.
La Vergüenza es el manto del Orgullo.
El rugido del león, el aullido de los lobos, el furor del mar
en la tormenta, y la
destructiva espada son porciones de Eternidad demasiado
grandes para el ojo del hombre.
El Goce fecunda, el Dolor pare.
El pájaro un nido, la araña una red, el hombre amistad.
Lo que hoy es probado, fue una vez tan solo
imaginado.
La altivez del pavo real es la gloria de Dios.
La lujuria del chivo es la liberalidad de Dios.
La cólera del león es la sabiduría de Dios.
La desnudez de la mujer es obra de Dios.
Los tigres de la ira son más sabios que los caballos de la
instrucción.
Aquel que ha sufrido tus imposiciones en él, te conoce.
El rugir de los leones, el aullido de los lobos,
el oleaje furioso del mar huracanado y la espada
destructora son porciones de la eternidad demasiado
grandes para que las aprecie el ojo humano.
En tiempo de siembra aprende, en la cosecha enseña, en
invierno disfruta.
Que el hombre vista la melena del león y la mujer el
vellón de la oveja.
Presto has de estar para decir lo que piensas,
que así el ruin te evitará.
Todo lo que es posible creerse
es imagen de la verdad.
Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los
muertos.
El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
Prudencia es una rica vieja y fea mujer cortejada por
la Incapacidad.
Aquel que desea pero no actúa alimenta la Pestilencia.
Nunca el águila malgastó tanto su tiempo
como cuando se avino a aprender del cuervo.
Un loco no ve el mismo árbol que ve un hombre sabio.
Aquel cuyo rostro no ofrece luz nunca debe convertirse en estrella.
La Eternidad esta enamorada de las producciones del Tiempo.
A la atareada abeja no le queda tiempo para la pena.
Las horas de la locura el reloj las mide;
pero ningún reloj puede medir las de la sabiduría.
Del mismo modo en que el gusano elige las más bellas hojas para
depositar sus huevos,
el cura deposita sus maldiciones en los placeres más bellos.
La cabeza Sublimación, el corazón Patetismo, los genitales
Belleza, las manos y pies
Proporción.
La Mejora construye caminos rectos, pero los caminos tortuosos
sin mejora alguna son
los caminos del Genio.
Piensa por la mañana, actúa a mediodía,
come al anochecer y duerme por la noche.

martes, 28 de agosto de 2012

El gran Teófilo - A modo de introducción


Hace muchísimos años he deseado transmitir ideas, pensamientos y construcciones ideológicas para que sean difundidos. Sin embargo, mi contribución comenzará a brotar desde las creaciones ajenas, pues considero que existen numerosas publicaciones de distintos literatos -y algunos no tantos- que son desconocidas para el público general. Por ello, y a modo de introducción, daré inicio a este humilde blog posteando un texto que recibí hace muchos años de parte de un amigo, con el cual él mismo me dio a conocer al gran Teófilo Cid, escritor chileno que formó parte del grupo La Mandrágora -junto a Braulo Arenas y Enrique Gómez Correa, a quienes se les uniría más tarde Jorge Cáceres.

El escritor y su rol subversivo:

"El papel que debe representar el escritor en la actual sociedad, no puede sino ser subversivo. En ese sentido lo fueron los espíritus como Balzac, Baudelaire, el mismo Proust. En el presente subversivos, aunque sin pretenderlo, hasta poetas como Saint John Perse y Ezra Pound. Todo depende del grado de confianza que depositemos en la palabra subversión. Cada vez que el hombre abre las expuertas ilusorias de sus sueños, se hace visible en el mundo sórdido una acusación vehemente. Es obvio casi volver a repetir lo dicho por los más grandes acusadores de la vida. El hombre, con medios policiales y oprobiosos, mediante un señuelo ruin y la prédica mística y majadera ha venido emponzoñando las fuentes de la libertad hasta hace de sus aguas una bebida turbia, de rancio y dudoso valor. Comprendo que frente a esos hombres que así han parapetado sus posiciones en los lugares de la “idealidad” para convertir en beleño fementido los dones más importantes de la vida se hayan atrincherado otros, en una empresa de guerra a muerte. Los escritores empece a veces a su propia libertado consciente, están en esa línea de fuego. La belleza cuando abandona el gorro frigio desaparece anonadada de vergüenza. El servilismo la mata. Al responder así a la encuesta formulada por la revista de la SECH no es mi ánimo lucir una especie de heroísmo gascón que estoy lejos de tener. Personalmente, la sociedad tal cual está constituida, me produce un asco invencible. Mi relación con ella es más bien de índole negativa. Me niego a colaborar en la repetición de la mentira…No. Los términos son irrecusables. Para mí, al menos. Y para otros muchos. El escritor es un ser explosivo"

N.de la R.: El título es creación mía; el texto apareció en la revista "Escritor y Sociedad".